Laurita González:
Te escribe Marta Cerda Silva, soy la hija mayor de Laurita Silva López. Por razones de distancias geográficas hemos conversado solamente por teléfono con mi mamita, ella está en Stgo, y, Valdivia esta a 850 Kms. de distancia. Mi mamita llegó maravillada de las personas con las que compartió.
En lo personal, soy una admiradora de todo el proceso Revolucionario de Venezuela...al igual que CUBA digna, libre y soberana, con esa Revolución que lleva 50 años y, que en el caso chileno quedamos atrasados en todo el desarrollo humano...y, CUBA avanzó a pasos agigantados. Estas reflexiones son por cosas muy concretas como es `por ejemplo tener en la ciudad de Valdivia Grandes Malls ( centros comerciales) ,Casino de Juego (lavado de dinero), y....una empresa de Celulosa que trajo cesantía, arrasa con nuestros bosques nativos, sus desechos tóxicos que vierte al Río Cruces nos mató el Santuario de la Naturaleza “reconocido por la Convención Ramsar” como patrimonio de la humanidad , lugar en el que se reproducían los Cisnes de Cuello Negro ...llegando a existir una colonia de mas menos 17.000 cisnes.
A eso, se debe agregar la tala rasa que se hace en nuestros bosques; al hacer desaparecer la flora eliminan el hábitat de fauna endémica como es el marsupial más pequeño del mundo “Monito del Monte”, que sus hábitos de vida le hacen dormir de día y es activo en la noche...entonces la fauna es “hecha desaparecer” cuando está en sus “ritmos de vida” que la madre naturaleza le dio.
Laurita, yo nací y me crié en otros contextos históricos de mi país, siendo adolescente luché y fui tremendamente feliz con el proceso que se comenzaba a vivir, en los años 70, fui una afortunada de la vida al haber podido estudiar una Carrera Profesional, en el Centro Nacional de Museología de Chile, carrera que existió hasta 1974. Me titulé como Museóloga y... trabajé en el Museo Nacional de Historia Natural en Santiago.
La dictadura Militar intervino no sólo las universidades sino también los Museos, fue así como en 1978, se comienzan a crear situaciones hostiles a destacados científicos chilenos, la dictadura lleva a sus “científicos”, interventores y, ese lugar que nos formó dejó de ser su esencia de cumplir un rol fundamental en la responsabilidad social. Ya todo comenzaba a cambiar negativamente.....
Por esas cosas “extrañas” de la vida, me ofrecen trabajo en la Universidad Austral de Chile, para formar un Museo de Anatomía Veterinaria, conversé con mi mamita,( por esos tiempos era madre separada con dos hijos uno de once años y el otro de diez años) y, me vine a Valdivia el 3 de marzo de 1987, ya al año de estar acá, tenía muy claro que en el lugar en que estaba había grupos humanos de extrema derecha, clasistas y jerárquicos...para ese tiempo ya había presentado mi renuncia voluntaria al Museo Nacional de Historia Natural. Mi decisión de quedarme fue por todo lo que veía que podía ayudar, por ese trabajo maravilloso con los estudiantes sobre todo los que llegaban de otras regiones y, que me sentía identificada.
Estar en una ciudad que tenía en esos años un paisaje natural único como es la Selva Valdiviana. Hoy con gran propaganda en los medios de comunicación el lavado de imagen de la Celulosa Arauco, invita a conocer la “Selva Valdiviana al Parque Oncol”...el paisaje es de una enorme tristeza y frustración para quienes hemos defendido nuestros recursos naturales, pues la tala rasa permite ser invadida la tierra por las plantaciones de pino y eucalipto.
Ya vivo 23 años en Valdivia, los mismos que llevo trabajando en la Universidad Austral, ...y, de tanto trabajar con infraestructura no adecuada, el formaldehído me provocó irritaciones a la mucosa del sistema respiratorio superior, por lo que debieron reubicarme por enfermedad profesional, no ha sido fácil, dar esta “lucha” pues por esas contradicciones, la clase trabajadora no ha sido solidaria sino, que se hacen a un lado, pues me transformé para los dueños de la Universidad (ya que es privada), en un “estorbo”.
Como Museóloga me he dedicado a realizar trabajos en el ámbito de la educación ambiental, es un crecer y enriquecerme de conocimientos con los niños de los lugares rurales, pues ellos tienen el conocimiento que no se encuentra en los libros como es el de la memoria colectiva de sus comunidades.
Laurita te he compartido estos fragmentos de mi vida...pues que no daría por irme a trabajar a Venezuela en la parte de Museología y Educación Ambiental... Recibe este abrazo con afecto y gratitud...mi madre llegó maravillada.
Marta
Más notas de Testimonios y Cartas |
|
|