En el trabajo pedí autorización, para ver si podía participar de una misión humanitaria…y para variar… no autorizaron el permiso… por lo que solicité mis vacaciones y ahí no hubo problemas… sabía que la misión significaba un trabajo arduo y mucha dedicación como acompañante, por lo que iba muy preparado…
Pero fue exquisitamente más arduo de lo que esperaba… los pacientes se levantaban a las 04 de la madrugada y se comenzaban a duchar y a poner la radio y con los últimos que nos quedábamos en pie… terminábamos como a las 24:00 hrs., esta situación nos hizo murciélagos, a dormir entre viajes, o esperas del hospital… al liceo…etc.
Y bueno, cuando los pacientes iban saliendo de las intervenciones (Hospital Central, Maracay) quedaba un rato en la sala de espera que nos poníamos a conversar… y yo para no seguir cabeceando del sueño… lo escribí… pensé en los sueños, me inspiró : “Miranda”, un librillo que pasó por mis manos de un niño del liceo “libertador”,ese niño, me habló del orden que deben mantener en su uniforme… aunque estaba con la gota de sudor… por tanto fútbol al sol… ese niño… no sé 14, 15 años… me habló del sueño de Simón… ese Simón que se ve lejano desde mi santiago frio y contaminado, pero para ese niño… estaba vivo…
Ahora mi vida inserta en la población, me da cada día más razones para luchar por un mundo nuevo… así de grande… una América unida, compartiendo las culturas, las lenguas, sabores, sus recursos naturales, la libertad, los sueños… las luchas… que son a las finales la misma…
Estando en el liceo, viendo televisión vimos las conmemoraciones de la semana del bravo pueblo… y nunca olvidaré… una bandera chilena… con la cara de allende entre todas las banderas de la Plaza del acto… eso… de cierta forma emociona… y alienta…
Por lo que el poema es de la misión… no es mio… yo lo escribí, sólo transcribí lo que nuestra tierra a través de enlaces bioquímicas, transmitió por alguna de mis enzimas o algo, señales micro-eléctricas a este cerebro… fue la masa, la gente que lo creó… fue la misma América, palpitando en la solidaridad de la misión, que desangró en algunas palabras del milagro… “Milagros de Pueblo a Pueblo”
Gracias, por todo…
Esteban Coñoman
Chile
Milagros de Pueblo a Pueblo
Herida está esta tierra,
De lazos y cicatrices,
Y con sangre entre sus dedos,
Nos miran los prestamistas;
Hacen de nuestra gente islas apartadas,
Cuerpos sin sentido, de corazones cegados.
Pero deben juntar miedo,
Y olvidarse de sus millones
Se viene una marea de sangre roja y amor,
Que hará de esta América una,
Como el sueño de Simón.
Los milagros no solo se hacen del cielo,
Se hacen también de abajo,
Se hacen del mismo pueblo,
Cuando en la luz van los Pazos.
Si el pueblo es capaz de ver,
Se estremecen las conciencias,
Los pueblos hermanos se encuentran,
Y se vence a la indolencia.
Ya con esto es suficiente,
La paciencia se destruye,
Solo falta decisión,
Puño y canto del bravo pueblo,
Para hacer revolución.
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